Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

  

                                                                                          por Antonio Arencibia

                                                                                                                                                            

 

 ¿POR QUÉ NO ME ENSEÑASTE COMO SE VIVE SIN TI?

 

El periodista español José Manuel Martín Medem, ha sido víctima de la censura extraterritorial del castrismo, aunque no es un opositor de ese régimen. Martín Medem quien fuera corresponsal de Radio Nacional de España y de Radio y Televisión Española en México, Colombia y Cuba, formó parte durante dos años del Consejo de Administración de esos medios en representación del bloque político Izquierda Unida.

 

¿Por qué no aprendiste a vivir allí?

 

Fruto de su experiencia privilegiada en la corresponsalía habanera desde enero del 2001, Martín Medem escribió el libro ¿Por qué no me enseñaste cómo se vive sin ti? En una entrevista de marzo del 2006, al resumir los años que vivió en la Isla, escribe al valorar la política de Castro y las perspectivas del país:

 

Son cuatro años muy importantes durante los cuales Fidel se desmaya, se dolariza y desdolariza la economía, se declara irrevocable la revolución, se establece la alianza económica con China, se crean lazos políticos con Chávez. De todo ello, quizá lo más importante es que la política de Fidel ha tenido un desenlace económico muy afortunado y bien programado por el anclaje de la economía cubana de la china y la alianza con Venezuela. Gracias a esta estrategia conjunta, Cuba va a tener en los próximos años la mejor situación económica que haya tenido desde el comienzo de la revolución.[i]

 

A esa equivocada valoración de la situación cubana, añadía Martín Medem la  absurda añoranza de una apertura democrática por parte del propio déspota:

 

Si todo esto se hubiera acompañado de la apertura a una transición tutelada por Fidel, habría sido posible dar al régimen una gran credibilidad y volver a convertirlo en una referencia internacional. Si Cuba se hubiese democratizado, la resistencia histórica de la isla sería un modelo muy importante en estos tiempos de globalización y de luchas contra ella […] Cuba también podría haber roto ese proceso imparable de desprestigio del socialismo […]

 

Al ocurrir la sucesión, el equipo interino tuvo que admitir y enfrentar el desastre económico nacional sin poder decir que es fruto directo del  régimen autocrático de Fidel Castro. No es extraño entonces que Martín Medem haya tenido que reconocer que su libro, - que pretende ser objetivo con el castrismo-, enfrentase una triple polémica:

 

[…] el gobierno cubano ha guardado silencio, la gente que mantiene una solidaridad incondicional con Cuba considera que da armas al enemigo y la disidencia de Miami entiende que es un elogio encubierto del gobierno cubano y que soy un sicario informativo de Castro.

 

A pesar de los errores señalados encontramos un poco de verdad en esto que escribió en sus memorias cubanas el ex corresponsal de RTVE:

 

En Cuba nada es fácil pero todo es posible, todo menos saber qué pasará después de la muerte de Fidel Castro o si habrá que esperar hasta entonces para el desmerengamiento o la democratización del socialismo cubano.

 

Parecería que en el párrafo anterior se explicaba el título que dio Martín Medem a su libro cubano. Cuando lo escribió, la futura y previsible muerte de Castro tenía para la izquierda con pasaporte extranjero, la desazón del amor evocado en el bolero: ¿Cómo se vive sin ti? Pero ha pasado el tiempo. Se ha iniciado el gobierno “provisional” y estos largos meses con Castro y sin Castro, lo único que despiertan es el sentimiento de frustración ante una especie de dualidad de poderes, donde la función del dictador es bloquear cualquier cambio. 

 

De regreso a la izquierda peninsular

 

Debido a sus largos años de experiencia periodística y militancia de izquierda, José Manuel Martín Medem, tras su regreso a España, se convirtió en columnista de La República, órgano digital del Partido Comunista de España, miembro principal de Izquierda Unida, coalición de partidos de izquierda que se oponen a la monarquía borbónica y respaldan al régimen de La Habana. Por eso los escritos del antiguo corresponsal de RTVE se reproducían en la prensa digital de izquierda como Rebelión y Kaos en la Red. No obstante, los artículos de Martín Medem combinaban ataques a la disidencia en la Isla junto a una visión sobre los acontecimientos en Cuba y Venezuela, de cierto tono crítico que cada vez se alejaba más de  las  alabanzas de los incondicionales.

 

Por haber dicho en un programa televisivo español, que el líder del Movimiento Cristiano Liberación, la dirigente de la Asamblea para la Construcción de la Sociedad Civil y el portavoz de Todos Unidos, eran “mercenarios”, recibió contundente respuesta de Oswaldo Payá por esas calumnias y por tergiversar la esencia del Programa Todos Cubanos, (PTC), de la disidencia interna.[ii]  

 

Pero al mismo tiempo, Martín Medem entraba en contradicciones de su propia ideología por planteamientos, como el de su artículo el pasado 18 de septiembre en La República, “Cuba: democratizar la Revolución”:

 

“… no se puede admitir […] que Fidel Castro conteste con dinamita sin argumentos a las críticas de James Petras y Robin Eastman-Abaya (REBELIÓN/24 de agosto) o de cualquiera que considere conveniente contribuir al debate sobre el futuro de Cuba. No pueden opinar los cubanos porque están bloqueados los mecanismos de participación social que su Constitución establece. No pueden opinar los comunistas cubanos porque el Comandante no convoca el Congreso del PCC. Y tampoco podemos opinar los amigos si no es para coincidir con Fidel Castro. Me parece que no es así como se defiende a Cuba y al socialismo.”

 

El 6 de noviembre, volvía a las andadas con Pensando en Cuba. Y pidiendo perdón por la injerencia, sugiriendo que Castro empiece en el 2008 su último período como Presidente del Consejo de Estado y que se nombre un Jefe de Gobierno; que se convoque a un Congreso del PCC para “un auténtico debate nacional” que decida sobre reformas políticas y económicas; que haya una “representación parlamentaria opositora con su correspondiente amnistía” y que se desmilitaricen el Partido y la economía.

 

En vísperas del referendo sobre las reformas constitucionales propuestas por Hugo Chávez, escribió Cuba y Venezuela, donde critica el escrito de Castro Un pueblo bajo el fuego, en el que, -dice Martín Medem-, el Comandante “ha recordado a los cubanos que la Revolución Bolivariana puede desmerengarse y que la isla se quedaría otra vez sin petróleo”. Entre los señalamientos del español aparece algo no reportado hasta entonces en la prensa y atribuido, -sin dar el nombre-, a un diplomático del régimen:

 

[ese] comentario de Fidel Castro coincide con el mensaje que acaba de sembrar en Madrid uno de sus embajadores ante la Unión Europea: "La alianza con China es tan importante o más que con Venezuela".[iii]

 

Otros boleros se pueden cantar

 

El triunfo del NO antichavista y la postulación de Castro como candidato a diputado, propició un artículo de Martín Medem que no podían aceptar ni Caracas ni La Habana en un escritor con credenciales de izquierdista. Publicado en “La República”, el 6 de diciembre, La solidaridad crítica es más útil antes que después, pretendía polemizar con Pascual Serrano, director de “Rebelión”, sobre una nota que éste escribiera sobre el propósito de Chávez de reelegirse de forma indefinida. Aunque fue enviado a Serrano, el escrito nunca se publicó allí, lo que provocó críticas por la censura y la posterior publicación del mismo en Kaos en la Red. Por considerarlo de interés para nuestros lectores, Cubanálisis también lo reproduce como anexo. (http://www.larepublica.es/spip.php?article8226)

 

Después de andarse por las ramas durante algún tiempo, Martín Medem, es  más directo en estos momentos. Ya no trata de escamotear la principal responsabilidad mediante efectismos periodísticos, como hiciera al acusar a “los josé ramones” (José Ramón Fernández, José Ramón Balaguer y José Ramón Machado Ventura) de dinosaurios y burócratas e inmovilistas[iv].

 

Ahora apunta al papel de Fidel Castro como freno de cualquier cambio y cuestiona a las instituciones del régimen empezando por el Partido Comunista y por eso es censurado, no porque critique a sustentadores de la “línea dura” que son de segunda fila. Tampoco es sorpresa lo que le ha sucedido, pues Heinz Dieterich al analizar la derrota estratégica de Chávez, alertó que éste mantenía con grandes sumas “un circuito internacional de aplaudidores intelectuales individuales, alimentados con premios culturales absurdos, [que incluye] algunas páginas web de izquierda, que suprimen o marginan todo debate crítico sobre el desarrollo de los procesos progresistas en Venezuela, Cuba y Bolivia”.[v]

 

Mientras en Madrid, José Manuel Martín Medem, tiene que aprender a toda prisa a vivir sin Castro, en La Habana la censura afecta incluso a los grupos de poder y no respeta ni al Sucesor en Jefe. No solo es eliminado el célebre párrafo de la leche de la versión de Granma de su discurso del 26 de julio, sino que “el gran debate” sobre los cambios estructurales solo existe en la imaginación de algunos cubanos autorizados a escribir en la prensa digital extranjera. En los periódicos del régimen se silencia lo que se llegó a discutir. Además, cualquier declaración que exceda lo “políticamente conveniente” es suprimida, como sucedió con la entrevista de Eliades Acosta en el portal digital oficial Cubarte.

 

Mientras tanto, las promesas del sucesor se convierten en la letra del bolero “Quizás, quizás, quizás”.  El pueblo anhela el cambio porque ha vivido bajo la opresión del castrismo “Toda una vida”. Está llegando el momento en que en Cuba se le cante al socialismo “No vale la pena”  

______________________

 

“La solidaridad crítica es más útil antes que después”.

 

José Manuel Martín Medem, La República, diciembre 6 de 2007

 

El análisis de Alberto Montero y Pascual Serrano (REBELIÓN/5 de diciembre) sobre el resultado del referéndum constitucional en Venezuela propone una agenda apasionante para el debate. Consideran, en su (auto) crítica desde la lealtad, que:

 

1/ la teoría de la conspiración esconde la realidad

2/ no era el momento adecuado para la reforma constitucional

3/ es un error estratégico pretender que el socialismo se puede construir mediante su declaración  en un texto constitucional

4/ una Asamblea Constituyente es la vía jurídicamente adecuada y estratégicamente conveniente

5/ ha sido una precipitación innecesaria plantear la reelección presidencial

6/ el Partido Socialista Unido de Venezuela es un mecanismo clientelar

7/ no se ha hecho casi nada contra la corrupción

8/ sin mejoras materiales se reduce el apoyo al proceso de transformación social

9/ el líder del proceso debe permitir la consolidación de otras responsabilidades políticas

10/ no sirven los medios de comunicación de la Revolución Bolivariana

11/ Chávez abandonó el escenario interno para dedicarse a la política internacional

12/ el conflicto con España no resultó demasiado positivo

Si todo esto era tan evidente, la responsabilidad no es sólo de quien no lo escuchaba porque no se lo decían sino de quien se lo callaba. La solidaridad crítica es más útil antes que después.

¿Aprenderemos para aplicar la crítica preventiva sobre lo que están preparando en Cuba?

 

1/ ¿No esconde la realidad insistir en que el bloqueo es lo único que impide democratizar el socialismo cubano?

2/ ¿No es el momento adecuado para un Congreso del Partido Comunista de Cuba que no se convoca desde hace diez años?

3/ ¿No es un error estratégico pretender que el socialismo se puede considerar irrevocable por imponerlo así en un texto constitucional?

4/ ¿No hace falta una Asamblea Nacional que sea de verdad del Poder Popular?

5/ ¿No es innecesario imponer la reelección del ausente/presente?

6/ ¿No es el PCC un mecanismo clientelar?

7/ ¿Qué se ha hecho de verdad contra la corrupción en Cuba?

8/ ¿Se puede insistir en el agotamiento de los cubanos sin mejoras materiales?

9/ ¿Permite el líder de la Revolución Cubana la consolidación de otras responsabilidades políticas?

10/ ¿Son mejores los medios de comunicación de la Revolución Cubana que los de la Revolución Bolivariana?

11/ ¿Por qué el ausente/presente se dedica a escribir sobre la política internacional mientras los cubanos reclaman reformas en la política nacional?

12/ ¿Es mejor considerar simpático al rey de España?

 

NOTAS:


[i]José Manuel Martín Medem: "Al hablar de Cuba no hay que hacerlo en blanco y negro, sino entrar en los grises", entrevista por Luis Nieto Pereira y Mercedes Fernández Lagarejos, 15 de marzo de 2006, www.revistapueblos.org .

[ii] Oswaldo Payá, “De corresponsal de TVE a mensajero de la mentira”, La Habana, 13 de marzo de 2007, Unión Liberal Cubana, www.cubaliberal.org.

[iii] José Manuel Martín Medem, “Cuba y Venezuela”, La República,  2 de diciembre de 2007 www. larepública.es

[iv] José Manuel Martín Medem: "Cuba debe hacer compatibles la soberanía nacional y la individual para conquistar su tercera independencia", Diario noticias de Álava, Noviembre 24 de 2007.

[v] Heinz Dieterich, “Derrota estratégica en Venezuela; peligro mortal para Bolivia y Cuba”, Kaos en la Red, Diciembre 3 de 2007.