Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ORIGINAL PARA EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

   

                                                      por Antonio Arencibia

EL TRIÁNGULO LA HABANA-CARACAS-TEHERÁN

 

 

El  vertiginoso desarrollo de los acontecimientos mundiales a partir de Septiembre 11 de 2001 parece estar conduciendo a una nueva etapa, en la que Estados Unidos, sin abandonar los medios militares como instrumento político último, está buscando un cierto consenso diplomático con sus principales aliados y otras grandes potencias para enfrentar los retos renovados que le presentan Irán en el Medio Oriente y Venezuela en América Latina. Si a esto se le añade la indiscutible importancia de posibilidades de cambios en Cuba por la ausencia prolongada de Fidel Castro del gobierno efectivo de la Isla, podemos considerar que cualquier movimiento o declaración que apunte al fortalecimiento de una alianza triangular entre La Habana, Caracas y Teherán resulta de gran interés estratégico, no solo para los norteamericanos, sino para los cubanos, venezolanos e iraníes. Para enmarcar en términos históricos la situación actual procederemos por recordar sus antecedentes.

 

FIDEL CASTRO VISITA IRÁN

 

Como parte de un periplo iniciado en Argelia y que continuaría en Malasia y Qatar, Fidel Castro, entonces en plenas facultades físicas y mentales, visitó en Mayo de 2001, por vez primera, la República Islámica de Irán, entrevistándose con el entonces presidente Mohammed Jatamí y con el líder espiritual y máxima autoridad del país, Ayatola Alí Jamenei. En aquellos momentos, meses antes del ataque del 11 de Septiembre a las Torres Gemelas, aunque Cuba e Irán ya estaban incluidos por el gobierno norteamericano  en la lista de países acusados de patrocinar el terrorismo, Castro se podía permitir declaraciones previas al encuentro, como considerar a Irán “uno de nuestros grandes aliados en el enfrentamiento contra los Estados Unidos”. Ya en Teherán aclaró que su visita no se debía a motivos comerciales, “sino por razones políticas” y pasó a un tono cada vez más agresivo. Cuando el Ayatola planteó a su invitado "que Irán y Cuba pueden derrotar a los Estados Unidos aunados hombro con hombro", el dictador consideró que  "Irán y Cuba, cooperando entre sí, pueden poner a Estados Unidos de rodillas. El régimen norteamericano esta extremadamente débil hoy día y nosotros somos testigos de esa debilidad debido a nuestra cercana vecindad”. Por cierto, ni  este discurso, ni el pronunciado en la Universidad de Teherán, aparecen en el sitio oficial del Gobierno de Cuba que recoge todas las intervenciones de Fidel Castro.

 

El ataque terrorista del 11 de Septiembre dio un giro a aquella retórica anti-norteamericana. Ese mismo día, antes de que se transmitiera por los medios de prensa una “Declaración del Gobierno de Cuba” por los hechos ocurridos en Estados Unidos, Castro aprovechó el acto de inauguración de una escuela para darla a conocer y señalar que se había transmitido de forma oficial al gobierno de Estados Unidos. La declaración rechazaba y condenaba los ataques y expresaba “condolencias al pueblo norteamericano por las dolorosas e injustificables pérdidas de vidas humanas”. Continuaba expresando la total disposición del gobierno cubano “a cooperar, en la medida de sus modestas posibilidades, con las instituciones sanitarias y con cualquier otra institución de carácter médico o humanitario de ese país, en la atención, cuidado y rehabilitación de las víctimas”. A partir de entonces, y durante algunos años, la moderación y la cautela fue la primera línea defensiva del castrismo.

 

IRÁN TRAS EL 9/11

 

Pocos meses después del infausto 11 de Septiembre de 2001, ante la nación norteamericana y el mundo sobrecogidos por el terrible acto terrorista, el Presidente George W. Bush incluyó a Irán, junto a Irak y Corea del Norte como parte del llamado “eje del mal”. En la mente de todos aparecía la inevitable confrontación con los déspotas que gobernaban los tres países. Por eso para los ayatolas, la presencia en marzo del 2003 de tropas norteamericanas en su frontera tras la invasión a Irak, significaba que era solo cuestión de tiempo que llegase el turno a su país.

 

Entonces, como se supo mas tarde, el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní propuso a Washington hacer concesiones sobre su programa nuclear y discutir sus lazos con los grupos Hezbollah y Jihad Islámica a cambio de un acuerdo con la Casa Blanca de no desestabilizar a Irán y comenzar a levantar las sanciones establecidas desde la crisis de los rehenes norteamericanos en Teherán. Esa propuesta fue rechazada por la administración del Presidente Bush.

 

Tres años después mucho había cambiado. En primer lugar: los pobres resultados de la pacificación de Irak habían evolucionado hacia una verdadera guerra civil, lo que hizo creer a los jerarcas iraníes que estaban muy fortalecidos, por lo que, esta vez, fueron ellos  quienes en Junio del 2006 rechazaron propuestas de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia, Rusia y China para un cierto relajamiento de las sanciones norteamericanas y hacerles llegar tecnología nuclear para uso pacífico a cambio de suspender su programa de enriquecimiento de uranio.

 

También había cambiado la correlación de fuerzas dentro de Irán. Mientras en el 2003 el gobierno reformista de Mohammed Jatamí estaba en el poder, en las elecciones del 2005, había resultado electo presidente un dirigente shiita radical, Mahmoud Ahmadinejad.

 

Hay que tener en cuenta que detrás del aparente monolitismo con que en Occidente se percibe la política iraní, hay tres alineaciones principales en ese país: los neoliberales reformistas; los conservadores de la vieja guardia que quieren mantener el status quo y el grupo de Ahmadinejad. Según algunos analistas, este último proyecta para el exterior un discurso islámico extremista con el que sataniza a Estados Unidos e Israel y lo mezcla, en lo interno, con argumentos socialistas basados en promesas de redistribución de riquezas  y de mejoramiento de las condiciones de vida del común de los iraníes.

 

LAS SANCIONES DEL CONSEJO DE SEGURIDAD

 

Teniendo en cuenta la experiencia iraquí, la actual Administración norteamericana ha apelado a la diplomacia buscando respaldo en el seno de Naciones Unidas para frenar los planes armamentistas nucleares de Irán. El 22 de Agosto de 2006 Teherán respondió negativamente, a una resolución del Consejo de Seguridad  que le instaba a suspender el enriquecimiento de uranio o enfrentar posibles sanciones. No obstante, China, Rusia y Francia siguieron insistiendo en renegociar con Irán y  lograron que Estados Unidos aceptara posponer hasta Octubre el plazo. Al cumplirse la prórroga se hizo evidente que Teherán no renunciaría a su programa nuclear.

 

Ante estos resultados, y bajo fuerte presión norteamericana con los demás miembros del alto cuerpo de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad adoptó la Resolución 1737, el 23 de Diciembre de 2006 basado en los informes del Director General de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA). En la resolución se exhortaba a todos los estados miembros a vigilar la entrada o el transito por su territorio, de personas vinculadas a las actividades nucleares estratégicas del Irán; y a la congelación de fondos, activos financieros y recursos económicos de propiedad o bajo el control de las personas o entidades iraníes designadas en el documento.

 

Las sanciones fueron irreversibles el pasado 20 de febrero, cuando el director de la AIEA, Mohammad el Baradei, reconoció en un informe al Consejo de Seguridad que la agencia a su cargo "no podía dar fe del carácter civil del programa nuclear iraní".

 

Ante la actitud desafiante de Irán el 24 de marzo de 2007 se aprobó una nueva Resolución de condena del Consejo de Seguridad que amplió las sanciones previas a prohibir la exportación de armas por ese país y a la ampliación de 22 a 28 la lista de organismos y personas iraníes cuyos fondos y activos serán congelados. Entre estos se encuentra el Banco Sepah de Irán, que lo aísla de recursos financieros internacionales y cuyas sucursales en Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia, deberán ser sometidas a  control por esos países.

 

Como respuesta a las sanciones, Irán apresó a 15 infantes de marina y marineros del Reino Unido que se encontraban en aguas iraquíes en misión de búsqueda de contrabandistas. Dos semanas mas tarde fueron liberados de forma aparentemente sorpresiva. No obstante la negativa del gobierno de Blair, del Presidente Bush, y del embajador iraní en Londres de que hubo negociaciones de intercambio de prisioneros, se dan dos significativas coincidencias. Una es el otorgamiento de acceso consular que el gobierno de Estados Unidos dará al gobierno de Irán para entrevistarse con cinco iraníes capturados por fuerzas norteamericanas en la región iraquí de Kurdistán y la segunda, es la liberación en Bagdad de un diplomático iraní que había sido secuestrado por elementos desconocidos.

 

LAZOS DE IRÁN EN AMÉRICA LATINA

 

No hay que confundir los actores en el escenario político de Irán: fue el Líder Supremo Ayatola Jamenei quien impulsó el desarrollo nuclear de ese país y no Mahmoud Ahmadinejad.  Tampoco los lazos con el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, son iniciativa del Presidente iraní,  pues para marzo del 2005, su antecesor en el cargo, Mohammed Jatamí, había visitado Caracas en tres ocasiones, en las que firmó acuerdos de cooperación petrolera y para el establecimiento de una planta de ensamblar tractores en el estado Bolívar. Lo que sí se ha dado bajo la égida de Ahmadinejad, es la reciente ampliación de contactos diplomáticos y económicos de Irán con otros países aliados del chavismo, como Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

 

Con respecto a Cuba, la visita del 2001 de Castro a Teherán se realizó en reciprocidad a la visita a La Habana, siete meses antes,  del presidente Jatamí y  fue precedida por la de varios funcionarios cubanos. Hubo un viaje a Irán del Vice-Presidente Carlos Lage,  mientras que el ministro cubano de Industria Ligera,  durante su visita, recibió de la parte iraní  la propuesta de cooperación en las áreas de biotecnología y farmacología. Durante el viaje de Castro se firmó un muy polémico acuerdo de cooperación en el sector biotecnológico entre el Instituto Pasteur de Irán y el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana, por un monto de $ 60 millones de dólares, y que por la parte cubana consistió en el calculo del valor de los aportes tecnológicos y  de la experiencia científica.

 

En el plano de las negociaciones económicas se lograría concertar también la participación de  técnicos cubanos en el desarrollo de la producción azucarera iraní. En aquel entonces todavía no contaba el régimen cubano con suficiente petróleo venezolano, por lo que dependía también del que Teherán le brindaba mediante generosos créditos por unos  $25 millones de dólares anuales.

 

Con el inicio del período presidencial de Ahmadinejad en el 2005, se sucedieron una serie de visitas de personeros castristas de alto nivel a Teherán, como fueron las dos del Canciller Pérez Roque en el 2005 y 2006 y la del Presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón en 2006. Para una evaluación de estos intercambios, no podemos perder de vista el interés de La Habana en una exitosa Cumbre del Movimiento de Países No Alineados y su decisión de garantizar la presencia iraní en la misma, mediante su apoyo a los temas de interés de Irán. Por eso coincidió la llegada a Cuba del Presidente del Parlamento iranio en febrero de 2006, con el voto de la delegación castrista junto al de Venezuela y Siria, en la reunión de la Organización Internacional de Energía Atómica. Los tres países rechazaron la resolución de condena de ese organismo contra Irán por violar los acuerdos internacionales de seguridad nuclear.

 

La cesión provisional del poder de Fidel Castro el 31 de julio de 2006 por su grave estado de salud, dio un viraje de algunos meses a la política exterior cubana. La Conferencia de los No Alineados de Septiembre no se caracterizó precisamente por una ofensiva de Cuba como Presidente del Movimiento impulsando posiciones políticas extremas. La incertidumbre por el futuro de la nación tuvo que pesar en el equipo de sucesión encabezado por Raúl Castro que se concentraba en mantener el control mediante una movilización militar permanente, mientras mostraba un discurso moderado y hacía énfasis en el gobierno provisional colectivo. Por eso, y con plena autoridad del viejo y enfermo caudillo, el centro de la política exterior castrista se ha desplazó de La Habana a Caracas y Hugo Chávez se encargó de revelar su papel como sucesor de Castro a nivel continental.

 

Como parte de la política chavista, caracterizada por planteamientos de un radicalismo estridente por parte del mandatario de Venezuela, se multiplicaron en los últimos años las visitas de altos funcionarios venezolanos e iraníes y la firma de nuevos acuerdos con países de América Latina. Este proceso culminó en enero de este año con una segunda visita del Presidente Ahmadinejad a Caracas, que se amplió a otros países de la región. Ha sido motivo de extrañeza pero no se han puesto aún al descubierto las razones verdaderas detrás de la exclusión de La Habana de tal itinerario. Pero algunos analistas han aventurado, que en aquel entonces, en medio de la grave confrontación de Irán con Estados Unidos y sus posibles sanciones por el Consejo de Seguridad, Raúl Castro no quería tocar el tópico iraní ni con una vara de veinte pies de largo. 

 

¿Qué efectos ha tenido esa ofensiva de Irán apoyada por Chávez en el traspatio de Estados Unidos?

 

Es indiscutible que no ha sido vista con buenos ojos por la administración del Presidente Bush ni por sus aliados en el continente. Incluso Brasil ha sido muy cauteloso evitando coincidir con el estadista iraní en los actos de toma de posesión de Ortega y Correa en Nicaragua y Ecuador respectivamente. Según los israelíes, que se saben objeto del odio de los ayatolas, Ahmadinejad está buscando establecer con Venezuela una especie de mini cartel petrolero, encaminado a afectar la economía de Estados Unidos minando el valor adquisitivo del dólar.

 

Pero una vez mas se observa en los medios de prensa de este continente el desconocimiento de la situación  dentro de Irán y las reacciones adversas que ha tenido el periplo de Ahmadinejad por América Latina. En primer lugar, el viaje del presidente de Irán no ha recibido el despliegue debido ni siquiera en los medios oficiales de su país. La televisión estatal brindó poco material de video de los encuentros y los artículos periodísticos fueron muy generales. Pero más interesantes fueron los señalamientos por parte de sectores reformistas  y conservadores. El diario reformista Etemad Melli acusó a Ahmadinejad de olvidar lo más importante para la seguridad de su país planteando que: “Mientras Condoleezza Rice, anda por la región con la carpeta nuclear de Irán en la mano, hablando con nuestros vecinos árabes, el presidente iraní está alabando la victoria del socialismo en América Latina”

 

Refiriéndose a Chávez, Correa y Ortega, ese diario los descarta como aliados estratégicos de Irán y califica a los “amigos izquierdistas” del presidente, como buenos  “para discusiones de café pero no para determinar nuestras prioridades políticas, económicas y de seguridad”.

 

Por su parte un importante diputado conservador al parlamento iranio, Mohammed Khosh-Shehreh, calificó de “injustificada” la visita a América Latina, por llevarse a cabo cuando se estaba preparando el ya demorado presupuesto del año próximo. Otro reportaje de la AFP de enero 15 comentaba que Ahmadinejad había sido objeto de una “crítica poco usual” por parte de dos diarios conservadores por la forma en que ha manejado el enfrentamiento de Irán con Occidente por la cuestión nuclear.

 

 

LA RELACIÓN CUBA E IRÁN  EN LOS ÚLTIMOS MESES

 

 Como hemos señalado, hay un antes y un después de la XIV Conferencia de los No Alineados en el tono de las relaciones entre La Habana y Teherán. La entrevista durante  la Cumbre de Ahmadinejad con Fidel Castro debe haber convencido al iraní de que se encontraba frente a un hombre acabado y que había que descartar  los proyectos de utilizar a favor de Irán la Presidencia de Cuba del MNOAL.  Eso se hizo evidente por las declaraciones menos de un mes más tarde, de uno de los más cercanos asesores del Presidente: el director del Centro de Estudios Estratégicos Doctrinales de los Guardianes de la Revolución, Hassan Abbasi. Este dirigente iraní que se caracteriza por adelantar las posiciones más extremistas del régimen,  aprovechó un acto político en la Universidad de Teherán, ante los embajadores de Venezuela y Cuba para marcar un cambio de línea política:

 

 Fidel Castro, que se encuentra ahora hospitalizado,- dijo-, pertenece a la generación anterior de líderes revolucionarios, y, la nueva generación, con personas como Chávez y Morales, son sus hijos, y, de la misma manera, los musulmanes han visto la cristalización de su revolución en la persona de Seyyed Hasan Nasrallah, (el líder de Hezbollah)  en Líbano.”

 

 Abbassi, con autorización del presidente, continuó su discurso señalando: “No hace mucho el Movimiento de los No Alineados defendió con toda su fuerza desde Cuba la postura de Irán, pero el período del MNA ya ha tocado a su fin y se debe formar uno nuevo ya que algunos de los miembros de dicho movimiento confluyen con el imperialismo norteamericano.”

 

Concluyó entonces exhortando a la formación de “un frente de resistencia internacional para que, mediante el imperio de la justicia mundial se hagan valer los derechos de los oprimidos.”

 

De esta forma Ahmadinejad se desligaba de la figura en decadencia de Fidel Castro y se vinculaba a la figura en ascenso de Hugo Chávez para sus planes antinorteamericanos. Pero, como para llevar a todos la contraria, Castro esta realizando una especie de retorno a medias al escenario político que está incidiendo en el restablecimiento del triangulo Cuba-Venezuela-Irán.

 

EL RETORNO A MEDIAS DE FIDEL CASTRO

 

A fines de febrero, durante marzo y lo que va de abril se ha producido un cierto replanteo de posiciones entre los miembros del equipo de sucesión en La Habana, que ha sido muy bien analizado en el ensayo “El Rey y los Delfines: Las Batallas por la Sucesión en Cuba” de Juan Benemelis y Eugenio Yáñez, publicado en www.cubanalisis.com.  Sin entrar en caracterizar en detalle ese gobierno provisional, hay que señalar que coincidiendo con la “recuperación paulatina del Comandante”, elementos vinculados a la línea de los .llamados talibanes criollos han tomado mayor participación en la política exterior de la Isla.

 

Como parte de ello se han incrementado las señales de cooperación con Irán ejemplificadas por las visitas del Rector de la Universidad de La Habana a su homólogo de la Universidad de Teherán, Ayatola Amidzanjani el pasado 4 de marzo, y la del Primer Secretario de la UJC, Julio Martínez  que culminó el 5 de marzo con una entrevista con el Ayatola Aliakhari, Presidente de la organización juvenil iraní. El mismo día en que partía Martínez, llegaba a Teherán otra delegación cubana, encabezada por el Vicepresidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, (ICAP) e integrada entre otros por la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media, (FEEM) de Cuba.

 

¿Cómo toma Irán este acercamiento?

 

Para el régimen teocrático de los ayatolas, que enfrenta sanciones por el Consejo de Seguridad y tiene profundas contradicciones sectarias con la gran mayoría de los países musulmanes del Medio Oriente, los renovados contactos con La Habana significan contar con un aliado en momentos de creciente aislamiento internacional.

 

Además no todas las iniciativas de La Habana con Teherán se han dado de forma directa, sino a veces por medio de Venezuela, el tercer vértice del triangulo político. La misma semana en que las delegaciones cubanas se sucedían en la capital de Irán, llegaba el Ministro de Industrias Básicas y Minería venezolano a firmar 20 nuevos acuerdos de cooperación. Pero lo que nos interesa al respecto es que durante la reunión con su homólogo iraní, el ministro chavista insistió en “la necesidad  de ampliar la cooperación tripartita entre Irán, Venezuela y Cuba”, y puso como ejemplo de un primer paso en ese sentido, la instalación de una fabrica de cemento por los tres países.

 

Otro contacto indirecto donde se pone de manifiesto el papel de Venezuela en esta alianza, se observa con el viaje a Siria, -aliado de Irán-,  de la ministra cubana de Colaboración Económica, Martha Lomas a inicios de abril. En el curso de la firma de nuevos acuerdos, la contraparte siria, Dr. Amer Lufti, Ministro de Economía, le comunicó a la visitante que se ha establecido una nueva línea aérea que cubre la ruta Teherán- Damasco- Caracas, que facilitará el intercambio entre Cuba y Siria. Es evidente, aunque no se dijera, que esto también facilitará la comunicación de Cuba con Irán.

 

Sin embargo, la señal mas fuerte hacia Teherán, vendría directamente del convaleciente dictador, ahora en modalidad de articulista del Granma con sección fija titulada “Reflexiones del Comandante en Jefe”. En su segundo artículo publicado el 4 de abril,  Castro hace referencia directa al incidente entre Irán y Gran Bretaña por la captura de militares británicos en la vía fluvial Shat al Arab. El trabajo fue reproducido de inmediato por la Agencia Bolivariana de Noticias y por la Agencia IRNA de Irán porque plantea que los soldados ingleses fueron arrestados en “aguas jurisdiccionales iraníes” y que esa situación “parece una provocación exactamente igual a la realizada por la organización anticubana Hermanos al Rescate”. Interesante símil, del que no cabe otra interpretación que la aprobación de una fuerte respuesta por parte del que fue provocado, y que llegó a nivel de crimen en el caso de las avionetas civiles derribadas por la Fuerza Aérea del régimen.

 

Sería por lo tanto risible si no fuera grotesco, el rumor echado a rodar por medios de comunicación afines a La Habana, que según “ una  fuente diplomática  de  entero  crédito”  a Irán  le  llegaron  consejos   de  Castro en los que se  advertía  que no  le hicieran   juego  al Primer  Ministro Tony Blair, que aprovecharía el incidente  para atacar  militarmente  al  país  musulmán.

 

¿Qué interés puede tener La Habana en un acercamiento con Teherán en estos momentos?

 

Si para Irán el apoyo de Castro es un regalo inesperado, para los intereses de Cuba es un serio inconveniente que solo se explica por una decisión del dictador ejecutada por los que aspiran internamente a perpetuar su política.

 

Sabemos por las cartas que Fidel Castro dirigiera a Saddam Hussein tras la  invasión iraquí a Kuwait, -publicadas en una revisión de la entrevista que le hiciera Ignacio Ramonet-, que el dictador esta obsedido por la necesidad de pasar a la historia como una especie de estadista genial.

 

Carente de medios económicos o militares suficientes el Comandante se ha dedicado durante décadas a intrigar, influir, o chantajear a muchos líderes políticos para ocupar un lugar protagónico en diversas coyunturas mundiales.

 

Ahora, quien en 1962  aspiró a la gloria de Eróstrato en un incendio nuclear, se quiere presentar como “abuelo sabio”, que aconseja soluciones a los demás. Desde su trinchera de caudillo decrépito renueva su intromisión en serias confrontaciones internacionales que pueden llevar a una seria crisis. Mientras obstaculiza con su presencia nefasta una solución a la problemática nacional,  se dedica a afilar los vértices agresivos del triángulo con Caracas y Teherán, que puede convertirse en otra herencia ponzoñosa para el pueblo cubano.

 

Fuentes

 

  • “Comité del Consejo de Seguridad establecido en virtud de la Resolución 1737 (2006)”.  http://www.un.org/spanish/sc/committees/1737
  • .“Defiant Iran”. (Irán Desafiante) por Christopher de Bellaigue, The NewYork Book Review (NYBR) · November 2, 2006
  •  “U.N. panel OKs sanctions on Iran” ,The Associated Press, March 24, 2007
  •  “Iran-Latin America - the alliance of unlikely brothers”, by Farshid Motahari y Franz Smets, Middle East News, Enero 15, 2007, Ciudad México-Teherán
  •  “Ahmadinejad under fire at home for LatAm trip”, Teherán, enero 16, 2007, AFP.
  • “Cuba y la Coalición del Terror: El Surgimiento de la Internacional Terrorista”, Orlando Gutiérrez Boronat, Fundación Atlas para una Sociedad Libre.
  • “La Creciente Alianza Estratégica Iran-Cuba”. Cuba Focus No. 76, Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos, Universidad de Miami.
  • “Cuba’s Investments Abroad”, Issue No. 50, Institute for Cuban and Cuban-American Studies, University of Miami.
  • “Iran and Cuba bolster ties, strengthen anti-US solidarity”, Agence France Press, Tehran, May 10, 2001.
  • La solución de  la  crisis entre  Londres  y Teherán”, El Duende, Radio Miami, Jueves, 5 de Abril de 2007,  http://www.radio-miami.com.
  • Fidel Castro, “Discurso pronunciado el día de los trágicos hechos ocurridos en Estados Unidos, el 11 de septiembre del 2001”. www.cuba.cu/gobierno/discursos.
  • “Tehran Looks to Latin America”, Iran Report, 18 December 2000, www.globalsecurity.org.
  • “Ahmadinejad under fire at home for LatAm trip”, Tehran, Jan 16, 2007, AFP.
  •  “Delegación encabezada por el máximo dirigente de la Juventud Comunista de Cuba realizó visita oficial a Irán”, Juventud Rebelde, 8 de marzo de 2007.
  • “Venezuela e Irán suscribieron 20 acuerdos de cooperación”, Caracas, 7 marzo de 2007, ABN.
  • “Homenaje a los 47 años de resistencia del pueblo cubano”, Teherán, Irán. IRNA. 10 de octubre de 2006.
  • “Ministra cubana de Inversión destaca necesidad de un vuelo directo a Damasco”. Damasco, 2 abril de 2007 ,(EFE)
  • “Siria y Cuba desean ampliar cooperación y comercio bilateral”, Damasco, 3 abril de 2007, (Radio Habana Cuba), www.radiohc.cu.