Cubanálisis El Think-Tank

ARTÍCULO ESPECIAL EN EL THINK-TANK DE CUBANÁLISIS

Apuntes para una transición a la democracia en Cuba

 

Jorge Hernández Fonseca, Cuba Libre Digital

 

La necesidad del proceso de transición a un régimen 'diferente' al actual en Cuba, es un hecho ya indiscutible. Lo que se discute ahora, tanto en el seno de la oposición política cubana, como en el seno del partido único (comunista) que detenta el poder en la isla, es la vía de los cambios necesarios a un sistema fracasado y ya en sus finales. La opción oficial preferencial, como es lógico, continúa asociada a la familia Castro y a la izquierda marxista local.

 

Sin embargo, el panorama para las izquierdas marxistas latinoamericanas no puede ser más desolador: El socialismo del tipo “light” en Latinoamérica -el de Lula da Silva y Dilma Rousseff, en Brasil- hace aguas y amenaza hundirse después de las manifestaciones populares que repudiaron el apoyo gubernamental a los corruptos marxistas brasileños y a los “socialistas” condenados a penas de cárcel en el juicio del “mensualón”.

 

El socialismo del siglo XXI de Hugo Chávez y comparsa por su parte, tuvo que robarse la elección en Venezuela para poder mantenerse con sobrevida, mientras la sociedad “bolivariana” de ese país padece de una escasez solamente superada en la isla de los hermanos Castro.

 

Y finalmente, el socialismo del partido (único) comunista de Cuba -el castrismo- está derrotado y muerto (e insepulto) y como su patrono principal, sólo falta enterrarlo. Ante este panorama tiene sentido que Raúl Castro, su familia y sus generales, planeen una transición al “capitalismo socialista” (es decir, el de sus “socios”, no el de la "sociedad") que ya está al 'doblar de la esquina'.

 

Ante estas realidades, los cubanos opositores nos hemos divididos en dos grandes grupos: los que defendemos la transición a la democracia sin Raúl Castro, ni su familia, ni sus generales y los que apoyarían “una solución con Raúl, su familia y sus generales” desde el poder.

 

Los que defienden una transición raulista apelan a factores como “el perdón” a los represores (Cardenal Ortega y sus agentes) así como “terminar con el estado actual” de racionamiento y vicisitudes por la que atraviesan los habitantes de la isla, de manera que el pueblo cubano tenga que contentarse con “desayuno, almuerzo y comida”, por ahora, sin libertades ni democracia.

 

Como que la variante de una transición familiar de los Castro es poco realista a medio plazo (de triunfar este modelo de transición sería momentáneo, hasta que haya el acomodo natural, con verdaderas libertades) dedicaré estas líneas a exponer algunas ideas para el futuro de Cuba, con democracia y libertades, roto el yugo dictatorial que hoy nos divide, enfrenta y oprime y entremos en una transición verdadera a la democracia.

 

Apoyaré mis puntos de vista proponiendo adoptar un modelo que analiza la sociedad actual conformada por cuatro grandes áreas: el área política; el área económica; el área social y el área ética o moral. En la Cuba castrista actual, el área política es la dictadura de un partido marxista contra el resto de la sociedad mayoritaria; tiene que acabar. El área económica es un capitalismo de estado, ineficiente, improductivo y corrupto, que debe terminar radicalmente. El área social está conformada por “organizaciones de masas”, que son correas de trasmisión del partido para dominar la sociedad y deben ser eliminadas; y el área ética y moral está sensiblemente dañada -al extremo que el propio dictador de turno ha criticado acerbamente esta sensible área de la sociedad cubana- por lo que resulta evidente que debe ser cambiada. Las cuatro áreas se interconectan e interactúan, pero tienen vidas y valores propios.

 

El área política futura debe ser estructurada sobre el cimiento de los principios democráticos: división de poderes, libertad de creación de partidos políticos, elecciones universales y libres, digan lo que digan y planeen lo que planeen los generales de Raúl y sus familias. Es esa sensible área la que el marxismo recomienda hipertrofiar para dominar toda la sociedad, por lo que debe ser disminuida; en el futuro debe predominar la libertad política irrestricta, para lo cual Cuba tiene muchos modelos en los cuales se reflejar, entre ellos el propio ordenamiento político contenido en la Constitución del 1940, aspecto que debe resolverse libremente entre todos los cubanos, en un plebiscito y/o una Asamblea Constituyente, que siembre las bases de la Constitución de la Nueva República.

 

El área económica de la Cuba futura debe estar basada en los principios asociados a la libertad económica, los mecanismos del mercado, la igualdad de oportunidades, la libre competencia, el control de los monopolios y la valorización de la meritocracia, evitando que Raúl, su familia y la de sus generales se adueñen de la economía futura. Deben ser liberadas las fuerzas del mercado, controlando sus excesos socialmente nocivos, pero dando oportunidades a la capacidad creadora de los individuos -asociados o no- para que la responsabilidad de la economía recaiga sobre cada miembro de la sociedad sin distinción de ideologías, basado en sus talentos y capacidades y no en el gobierno de un partido burocrático que pretenda continuar monopolizándola. No es posible hacer grande a un país contando solamente con los “militantes”; la Nación debe ser de todos por igual, con oportunidades para todos por igual.

 

En el área social que la Nueva Cuba merece, debe existir un balance de organizaciones sociales, sindicales, profesionales y ONGs, que junto a otras Instituciones educacionales, fraternales, deportivas, entre otras, actúen independiente de los gobiernos en función de los principios de la ética, la transparencia y el beneficio social. Las actuales “organizaciones revolucionarias” deben ser suprimidas. Un factor de mucho peso en esta área es el asociado a la libertad de prensa y el papel de los medios masivos de comunicación libres dentro de la Nueva Cuba, que debería ocupar un papel de destaque en la reeducación que se hace necesaria en la Cuba del futuro.

 

En el área ética o moral que los cubanos merecemos, y que como el resto de las áreas sale del marxismo castrista fuertemente dañada en sus bases culturales, es necesario restaurar los padrones éticos y morales perdidos en la sociedad cubana de hoy. Como el aspecto ético y moral tiene mucho que ver con las religiones, habrá que revisar el papel de las mismas dentro de la futura sociedad, para que ayuden a restaurar los patrones de comportamiento perdidos en medio siglo de ateísmo marxista y oportunista. En este sentido, y por desgracia, la Iglesia Católica Cubana también ha sido letalmente afectada por la penetración política que el aparato de inteligencia castrista ha materializado en su seno, llegando hasta las altas esferas de la Jerarquía Católica Cubana actual y sus ayudantes-agentes del castrismo, de manera que su papel futuro estará en función de la autocrítica que se haga y de la necesaria limpieza de las altas esferas actuales, penetradas por la policía política castrista.

 

La utilización de un modelo como el descrito, permitiría dividir y organizar los aspectos más relevantes de toda la sociedad y no solamente los aspectos políticos, que por tratarse de una dictadura, son los más perentorios al necesario oxigeno de libertad que Cuba necesita, aunque no los únicos. Señalaré a continuación algunos puntos de conflicto -para nada absolutos- que deberán ser resueltos durante la transición. Los he agrupados según los principios generales enumerados arriba -sin orden de importancia- en la seguridad de que todavía pueden ser enriquecidos, incorporando puntos adicionales que deben ser resueltos para la transición:

 

Área Política

 

1) ¿Gobierno provisional? ¿tiempo? ¿financiamiento? ¿leyes provisionales? ¿carteras?

 

2) División política de la isla en provincias y municipios

 

3) ¿Gobierno en provincias? ¿municipios?

 

4) ¿Constituyente? ¿elecciones? ¿derecho de ser elegido?

 

5) ¿Relaciones con Estados Unidos? ¿España? ¿Latinoamérica?

 

6) Reestructuración de las relaciones exteriores. ¿representantes? ¿embajadores?

 

7) Legalización (o no) del partido comunista? y sus militantes?

 

8) Disolución/disminución de las fuerzas armadas

 

9) Disolución/refundación de los cuerpos represivos y de inteligencia

 

10) Papel de la OEA, ONU, etc. durante la transición

 

Área Económica

 

1) Fuente de financiamiento para la protección social de inicio

 

2) Financiamiento inicial del estado

 

3) ¿Eliminación de la doble moneda? ¿dolarización?

 

4) ¿Industria de la caña de azúcar? ¿etanol?

 

5) ¿Industria del níquel?

 

6) ¿Industria del turismo? ¿traición de España?

 

7) ¿Fuentes de trabajo productivo? ¿cuales? ¿prioridades?

 

8) Fábricas y negocios de la etapa castrista? privatizaciones?

 

9) ¿Papel de estado en la economía a corto, medio y largo plazo?

 

10) ¿Inversiones extranjeras? ¿prioridades? ¿facilidades?

 

Área Social

 

1) Características de la protección social inicial. ¿alimentos? ¿energía?

 

2) ¿Devolución de propiedades? ¿casas? ¿fábricas? ¿negocios? ¿fincas? ¿procedimientos?

 

3) Estatus de los exiliados y sus familias

 

4) Disolución de las “organizaciones revolucionarias”

 

5) Plan de viviendas

 

6) La cuestión racial ¿medidas de afirmación?

 

7) Trabajadores actualmente “internacionalistas”

 

8) Revisión de planes de educación ¿primaria? ¿secundaria? ¿universitaria?

 

9) Sistemas de educación y salud ¿funcionamiento en transición?

 

10) Educación y salud futuras ¿autofinanciadas? ¿gratis? ¿parte y parte?

 

11) Reconstrucción de la base material de la infraestructura

 

Área ética o Moral

 

1) ¿Justicia para personeros y represores? ¿quiénes? ¿cómo? ¿hasta dónde?

 

2) Reestructuración del (Poder) sistema judicial

 

3) Negocios extranjeros aliados al castrismo ¿sanciones? ¿confiscación?

 

4) Pago de la deuda externa

 

5) Reeducación ética para ¿adultos?, ¿adolescentes? Y ¿niños?

 

6) Papel de las religiones en la sociedad, en la reeducación

 

7) Código de conducta ético para políticos actuantes